25/6/17

: Individuo metafórico (Un sueño)

Nombre*:Marcos Hakanson
Género*:Poesía
Título*:Individuo metafórico (Un sueño)
Cuento:Carente de toda verdad
Solemne en este umbral
En Abismos del sueño te vi
y tu rostro era pálido como el marfil

Un momento en la tierra
en el alma una eternidad
individuo metafórico
fuerte alud final de ayer

Sueño ver la vida pasar
como un desfile en la inmensidad
espejo antropomórfico
un reflejo de mi ser

Y despierto en la soledad
en mi soledad
y me busco en aquel cristal
y me sueño en la realidad

individuo metafórico
fuerte alud final de ayer

19/6/17

: Amnesia

Nombre*:Gabriel Zas
Género*:Policiaco
Título*:Amnesia
Cuento:
Junto al caso Nievas, este incidente traumatizó de manera notoria la moral de las detectives Fraga y Ezcurra. Si bien fueron otras circunstancias, otro procedimiento y otro dinamismo, el impacto fue inclusive más duro que en el segundo caso que ellas enfrentaron.
Por primera vez en dos meses de servicio, les había tocado franco el mismo día. Lo estaban disfrutando a pleno cuando Laberna las interrumpió para convocarlas a la investigación de un homicidio que parecía no tener demasiadas complicaciones, porque el asesino, en teoría, estaba identificado. La escena del crimen era un muelle pesquero en la Dársena C de Puerto Madero. Cuando las detectives arribaron a la escena, se encontraron con el agresor que sostenía un arma calibre 32 en su mano izquierda y frente a él, yacía muerto de un tiro en el pecho un prefecto de alrededor unos cuarenta y tres años, calvo y cejas pronunciadas. Fue positivamente identificado como Manuel Teberlaun y el agresor, según su documento, respondía al nombre de Sergio Omar Valete.
El arma que Valete sostenía firmemente entre sus dedos había sido recientemente disparada y la bala que el forense recuperó del cuerpo de la víctima se condecía un cien por ciento con el arma en cuestión. Estaba claro lo que había ocurrido, aunque no quedaba del todo claro el motivo y porqué Teberlaun no se había deshecho del arma homicida. ¿No había tenido tiempo quizás porque la Policía llegó a la escena de inmediato o su estado emocional le había impedido una reacción inmediata y lo bloqueó mentalmente, negando toda posibilidad de escape? Sea lo que fuera, tanto Ailen Ezcurra como Ivonne Fraga estaban definitivamente irritadas.
_ ¿Para eso nos llamó?_ confrontó Fraga a Laberna, con vehemencia.
_ Alguien tenía que hacer la inspección y el informe de rutina_ le respondió el Comisario, sin reparos._ Ustedes dos son de.las mejores que tengo. El día se los compenso, tranquilas.

12/6/17

Cómo evitar que copien tu texto (blog o página)?



Es bastante molesto que, después de haber invertido tu tiempo escribiendo una entrada en tu blog o página, copien ese texto y lo peguen en sus blogs o páginas como si fueran ellos los autores. Bien, pues esto ayudará a que esas personas no puedan copiar tu texto.. Sólo tienes que pegar el siguiente código en tu plantilla. Es muy sencillo, sigue las instrucciones y listo. Saludos.

<script>
function disabletext(e){
return false
}
function reEnable(){
return true
}
document.onselectstart=new Function ("return false")
if (window.sidebar){
document.onmousedown=disabletext
document.onclick=reEnable
}
</script>

9/6/17

: El acechador nocturno

Nombre*:Gabriel Zas
Género*:Policiaco
Título*:El acechador nocturno
Cuento:1

Eran alrededor de las 21 horas. El barrio estaba tranquilo. Todas las familias estaban en sus casas reunidas y ni una sola alma transitaba las calles. Sin embargo, se vislumbró la sombra de un desconocido que caminaba con mucha calma y casi con pasos silenciosos. Con el murmullo que reinaba en todos los hogares, era imposible percibirlo. Sujeto en su mano izquierda, traía una funda larga, una funda de puro cuero negro y forrada con las más sutiles técnicas aplicadas. Su mano izquierda estaba abrigada con un guante negro, del estilo de los que usan los motoqueros. Su mano derecha también. Sus rasgos no se dejaban entrever, y la noche era su cómplice. Se paró en un momento dado en un lugar determinado y esperó, oculto entre las sombras, agazapado como un lobo esperando cazar a su presa.
En la vereda de enfrente a la que estaba ubicado el desconocido, salió una pareja de una casa. Era un matrimonio y estaba siendo amablemente despedido por los anfitriones de la morada, cuando el extraño disparó con un rifle de grueso calibre contra ellos y mató en el acto a la mujer que se estaba despidiendo, que fuera identificada más tarde como Ángeles Dunken. El acechador y asesino, simplemente desapareció y nadie vio nada.
Cuando Ailen Ezcurra e Ivonne Fraga llegaron a la escena, los peritos y todo el equipo de Criminalística ya estaba trabajando en la escena. Ni bien llegaron al lugar, las detectives se pusieron al corriente de lo que había ocurrido y solicitaron ver el cuerpo y hablar con el forense.
_ Hola Zarasola_ le dijo Ailen Ezcurra al médico forense._ ¿Qué pasó?
_.La mataron de un disparo en el pecho cuando salía con el marido de la casa. Era la hermana de la dueña de casa y vinieron con el marido a cenar los cuatro, se iban y de la nada pasó lo que pasó.
_ ¿Alguien lo vio al asesino?_ le preguntó Ivonne Fraga al doctor Zarasola.
_ No. Y en base a la trayectoria del disparo y a la fuerza del impacto, el tipo se posicionó desde una perspectiva de noventa grados desde la vereda de en frente. Igual, eso lo tiene que determinar bien Balística, las armas no son mi campo.

7/6/17

: Ruleta Rusa

Nombre*:Gabriel Zas
Género*:Policiaco
Título*:Ruleta Rusa
Cuento:
Los cinco jóvenes se adentraron en un descampado a altas horas de la madrugada. Eran tres hombres y dos mujeres. El mayor del grupo era Tobías Ruíz. Tenía 34 años, era algo egocéntrico y bastante mujeriego. Le seguía Patricia Mornet de 32, una de las mujeres más bellas que había en Daireaux, un pequeño pueblo al oeste de la provincia de Buenos Aires. Estaba casada con Francisco Aguirre, también 32 años y el tercero en edad del grupo por una diferencia de cuatro meses con su esposa. Le seguían los hermanos Hernán y Renata Pescusi, de 31 y 29 años, respectivamente.
Los cinco eran amigos de toda la vida, prácticamente. Hacían todo juntos, eran inseparables. Claro que tenían sus propios problemas y diferencias como cualquiera, pero nada de otro mundo.
Aquélla noche fría, una vez en el llano, encendieron una fogata y se sentaron en ronda alrededor de ella. Cantaron canciones con una guitarra criolla que tocaba Hernán, bebieron litros de cerveza y contaron anécdotas.
Repentinamente, en medio de las risas y el grato momento que compartían juntos, Hernán dejó la guitarra a un lado y extrajo de su cintura un revólver calibre 38. Todos enmudecieron al mismo tiempo que se asustaron. Hernán los miró a todos uno por uno en silencio y sin la menor expresión en el rostro. El resto simplemente se privó de reaccionar ante la situación. Sin embargo, Francisco juntó el suficiente valor y se animó a preguntar.
_ ¿Qué hacés con eso, Hernán? ¡Dejate de joder!
Hernán se acercó hasta él y lo desafió con la mirada. Después de un escueto lapso de silencio, expresó sus deseos.
_ ¡Juguemos a la Ruleta Rusa! ¿O son unas gallinas?